PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Ante esta Palabra, podemos mostrar dos actitudes: bien nos venimos abajo por pensar que de todas, todas, estamos condenados, o bien, confiamos en el Amor de Dios e intentamos hacer un análisis profundo de cómo y cuánto es nuestro apego a las cosas, que en realidad es lo que nos hace perder la libertad de amar con total entrega al Señor. Posiblemente, ninguno somos rico en dinero, pero no sólo eso es lo que cuenta. Una persona aun ganando y teniendo poco, puede ser más rico que un millonario, por qué, pues por que no es capaz de prestar aquella camisa que tanto le gusta, aquel CD del cantante de moda, ese programa favorito de la tele, ese momento que no quieres que nada ni nadie te perturbe, esa visita a deshoras o esa llamada por telefono cuando justo juega mi equipo, esa idea mia que me parece tan genial y que los otros, como son tontos, no aceptan… Hay un sinfin de cosas que vamos acumulando en nuestro haber que llegan a coartar nuestra forma de amar a los demás. Hace poco, hablabamos del “saber cortar”, ahora podriamos hablar de “saber perder”. Es un ejercicio a realizar cada vez que nos ocurran estas  u otras situaciones, si nos paramos a pensar un poco, nos sorprenderemos de lo ricos que somos, de lo apegados que estamos a nuestras cosas y que no somos capaces de perder por amor…


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