(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Es genial la respuesta de Jesús, no habla de sí sino que muestra sus actos.
Es algo de lo que tendríamos que aprender. Casi siempre hablamos de teoría y no mostramos la práctica.
En el trabajo lo más habitual es perder la fuerza por la boca. Tengo un ejemplo cercano. El otro día el comité de empresa convocó a toda la plantilla para discutir sobre la aprobación o no de una negociación con la empresa para modificar el horario y una cláusula del contrato, algo que afecta a todo el mundo y sobre lo que todo el mundo suele discutir y opinar. Bien, pues apenas asistió un 20% de la plantilla a dicha reunión. Y es que casi siempre perdemos fuerza y tiempo opinando, quejándonos y hablando y no actuando.