DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Hay tres palabras que nos inspiran: Juan, desierto, conversión. “Juanes bautistas” tenemos muchos en nuestras vidas, de hecho, no estaríamos casados si no fuera gracias a Dios evidentemente, pero también, gracias a personas que nos anunciaron a Jesús, quienes precedieron su llegada y nos hicieron sentir que estando juntos, se haría presente el Señor y que seríamos comunidad de amor. Personas a las que estamos eternamente agradecidos, personas que forman parte de nuestra vida y de nuestra historia. Desierto, son los momentos en los que todo matrimonio pasa, desierto es en ocasiones ausencia de Dios y también momentos de soledad (aún dentro del matrimonio, infertilidad, cuando el amor no da fruto ninguno).Pero sobre todo esta lectura nos habla de cambio, de esperanza, de conversión. Lo maravilloso de Dios es que año tras año, espera contra toda esperanza que cambiemos, que nos reinventemos, que nos superemos, que volvamos su mirada a El y nadie tiene más esperanza en nosotros que Su amor misericordioso. Ojalá, sea cuál sea el desierto por el que estemos atravesando, escuchemos una voz, no que hable de Dios, sino que nos grite y nos apremie a prepararnos, a despertarnos, a volvernos a El.


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