DESDE LAS CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

(Matrimonio, con hijos, ella trabaja, él perdió su empresa, pertenecen a grupo cristiano)

“Estaban asustados”. ¿Asusta ver a DIOS, o quizás asusta más el perderlo?  El bienestar, la seguridad que debieron sentir los discípulos en esa montaña debió ser inmensa, como inmenso el miedo a perderla en un lugar distinto. Cuando la vida nos impone un cambio drástico podemos sentir como se derrumban los pilares sobre la que la hemos construido, la seguridad laboral, económica, social, la seguridad que nos aportaba nuestras rutinas. Dudamos. ¿Le pasaría también a Pedro al bajar de la montaña?



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