(mujer,casada,con dos hijas, de baja laboral, enferma de cáncer)
Rezar, orar es animarse porque es hablar con Dios y Él siempre te escucha y te reconforta. Está comprobado, cuando estoy afligida, preocupada o incluso con dolores físicos, mis oraciones me devuelven la tranquilidad, la paz de espíritu,y también el bienestar físico. Compruébenlo, ¡La Fe funciona!