(Hombre soltero, trabaja, participa en grupo cristiano, ha realizado varias experiencias solidarias y misioneras)
El Evangelio de este domingo es le ejemplo vivo de cómo actuaría nuestro Dios del Amor. Los primeros son los últimos; los marginados, los excluidos, los rechazados, los pobres de espíritu…(personas que viven en la más extrema pobreza, prostitutas, drogadictos, inmigrantes)… Este es el concepto de Amor que Dios nos ofrece. ¿Seremos capaces de traducirlo a nuestro día a día, y lo que es más importante, de ponerlo en práctica?. Una sociedad competitiva, egoísta, hedonista, carente de valores e inmersa en un relativismo moral cada vez más poderoso necesita que los cristianos le “ofertemos este producto”. Es nuestra responsabilidad. Vivámoslo con nuestro ejemplo.
DESDE LA ACCIÓN MISIONERA
Publicado
en
por
Etiquetas: