((matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
El evangelio, el mensaje de Jesús, debía de estar, además, en los anales y estudios psicológicos más estudiados. ¿Por qué? Pues por que es el mejor método a seguir para realizarse, para llegar a la plena felicidad. No hay ninguna otra solución mejor a nuestros “males cotidianos” y “calentamientos de cabeza”. Y Jesús lo sabe, nos está viendo cómo nos complicamos la vida con “historias varias”, ahogándonos en un vaso de agua, y tiene que ponerse algunas veces de los nervios viéndonos cómo no hacemos caso de Él, cómo no vamos a su regazo, cómo no confiamos en su Amor que nos cuida…
Para esta semana, está muy clara la manera de vivir esta Palabra, lo primero que debemos hacer es comportarnos de una manera humilde, reconociendo que no somos nada, lo segundo es intentar no alterarnos, contar hasta diez, aceptar cada cosa como un don de Dios que nos pone en el camino para superarnos, para luchar contra nuestro hombre viejo. Él nos alecciona y nos pone a prueba, no por nada, sino para hacernos más fuertes, por que sabe hasta donde podemos llegar y quiere que seamos cristianos realizados e hijos felices. Convenzámonos que es el mejor programa a seguir, y está hecho para gente sencilla, cuanto más analicemos las cosas, peor es, lo que viene es voluntad de Dios y lo que hay es que vivirlo enseguida, siempre y con alegría.