(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Señor Dios nuestro,
por tu gran donación de Amor y Misericordia,
simplemente para que tengamos Vida.
¡Qué gran generosidad la tuya, Dios nuestro!
Gracias porque Tú estás presente en la Eucaristía
y permaneces siempre con nosotros.
Gracias porque has bajado del Cielo
para alimentarnos y dar Vida al mundo.
Haz Tú, Dios nuestro, que tu Cuerpo y tu Sangre
de la Eucaristía alimente siempre nuestras almas
y nos llene cada vez más nuestra vida de tu Amor,
para ir por todo el mundo compartiéndolo
con nuestros hermano y con los que más lo necesiten.
Te damos Gracias, Dios nuestro, y te Bendecimos
por el gran regalo de la Eucaristía,
porque nos invitas a participar de Ella,
y porque Tú habitas en nuestro interior a través de Ella.
Gracias porque todos compartimos un mismo Pan,
porque tu Amor, Dios nuestro, llena nuestro corazón,
y porque Tú nos entregas la Vida Eterna.
Te damos Gracias porque la Eucaristía es también Misión,
y Tú nos llamas a formar parte de dicha Misión,
para repartir tu Amor y Bondad a todas las personas.
Dios Padre Bueno, ten Misericordia de nosotros,
y haz que tu Eucaristía transforme nuestro corazón
y nos convierta a Ti para ser “pan partido” para todos,
y que los que conviven con nosotros puedan apreciarlo. Amén.