(mujer,casada,con dos hijas, de baja laboral, enferma de cáncer)
A simple vista, este evangelio nos presenta la visión elemental de ricos y pobres:
– ricos poseedores de riquezas materiales, y que por tanto sufrirán lejos de Dios.
– pobres aquellos que sobreviven materialmente a duras penas pero que alcanzarán un lugar cerca de Dios.
Si profundizamos un poco más, yo plantearía la siguiente dicotomía algo paradójica:
– ricos son esas personas que viven su vida en la tierra desde la fe, que su felicidad es hacer felices a los otros, independientemente de sus condiciones materiales y de sus sufrimientos terrenales.
– Pobres son aquellos que no saben disfrutar la presencia de Dios, ni en esta vida ni en la otra, y por tanto se dedican a malgastar su tiempo en vanalidades.
Por eso creo que debemos ser¨”ricos en esta vida y empezar aquí la verdadera vida eterna, siempre cerca de Dios.