DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

Este Evangelio nos lleva a dialogar y meditar con los niños dos cosas: una, la compasión o la empatía. Se trata de ponerse en lugar del otro para poder entender sus sentimientos y sentir con él. El rico no se daba cuenta de que Lázaro estaba sufriendo en su puerta. Otra, dar a cambio de nada, compartiendo la riqueza que Dios nos ha dado. Ser generosos cuando nuestros hijos nos vean y también cuando no nos vean. Enseñándoles a ser generosos con el tiempo, cuando vamos con prisas y atendemos a alguien que nos cuenta sus preocupaciones; con el espacio, haciendo de nuestro hogar una casa que acoja; con los gestos, cediendo el paso a quien lo necesite; con las palabras, destacando lo positivo de los demás; con los silencios, acompañando y escuchando.


Publicado

en

por

Etiquetas: