DESDE LOS MÁRGENES DE LA JUSTICIA

(matrimonio, con un hijo, trabajan ambos en tribunales de justicia, pertenecen a grupo cristiano)

En mi trabajo como funcionaria del Ministerio Fisca, me encuentro en una posición de “hombre rico”, y desde mi cúpula observo a los demás. Yo trabajo sobre “lo peor de la sociedad”, es decir sobre la base de los delitos que cometen los demás. Pero resulta que el delincuente, la gran mayoría de las veces, es el Lázaro del evangelio, el “desgraciado” al que Jesús hace referencia en sus bienaventuranzas.
Ayer vino a verme una señora mayor, madre de un hombre que está en prisión por homicidio.Mi primera intención, fue despacharla diciéndole que tenía que concertar una cita con el Fiscal a través de su abogado, pero Dios me encendió una luz e hice que se sentara y la escuché. Me habló de su hijo como sólo puede hacerlo una madre, y aunque no le di esperanzas de que la situación de su hijo fuera a canbiar, al marcharse me tocó en el brazo y me dió las gracias con la palabra y con la mirada.


Publicado

en

por

Etiquetas: