(matrimonio, trabajan ambos, pertenecen a grupo cristiano)
Veo en mi entorno que el dinero es el que rige las actuaciones. Es muy difícil que el comportamiento de los cristianos no sea dirigido también por él. Quizás trabajo NO para vivir (vivir se vive con poco), sino para tener cuanto más mejor. Lo más doloroso es cuando ese dinero, ese tener, contribuye a romper lo más importante, las relaciones humanas porque nos lleva a la envidia, a la avaricia (convirtiéndonos en “trepas”, buscadores de “enchufes”) y al egoísmo (la tranquilidad me la da el acumular pensando solo en mi mismo, aunque en realidad nunca estoy en paz porque todo me parece poco y absolutamente necesario).
Nadie puede servir a dos amos y para servir a Dios lo más importante es la relación con el hermano. Ayúdame a poner mi confianza en Ti, Señor, sin preocuparme por el “pan de mañana” y que mi relación con los demás, mi amor por ellos, sea mi mayor posesión, mi gran tesoro.