(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Jesús nos propone buscar al que estaba perdido-excluido, acogerle y hacer una fiesta para celebrar la alegría de su regreso. Si tal fuera la actitud de tantas comunidades cristianas dispersas por el mundo (perdonar, acoger y celebrar la vuelta de cualquier hermano excluido) seríamos levadura para transformar la sociedad y mostraríamos el camino para crear un mundo donde las relaciones sociales estuvieran basadas en esas actitudes, una sociedad realmente fraterna. También deberíamos realizar la denuncia profética de tantas actitudes cerradas, violentas (armamentismo), excluyentes (xenofobias) para transformarlas por amor.