(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Muchos volvemos ahora de vacaciones, comenzamos un nuevo año laboral, descansados, con ánimo, con ganas de trabajar y hacer las cosas bien, queriendo enmendar los errores que sabemos cometimos…
Y este Evangelio nos viene “al pelo”, recibimos ánimos para emprender empresas que otros desestimarían, para luchar por lo que creemos aunque pueda parecer una pérdida (en muchos casos de tiempo). Pero Jesús nos recuerda que después se encuentra la alegría, que cuando encuentras la moneda que perdiste queda todo recompensado.