(matrimonio,trabajan en residencia de ancianos, pertenecen a comunidad cristiana)
Ahora la vida es cómoda y no nos planteamos que las cosas pueden cambiar, pero… ¿qué será de nosotros cuando pasen los años?,¿habremos derrochado toda nuestra vida en cosas materiales como el hijo pródigo o habremos cultivado el cariño y el respeto de Dios haciendo lo que El nos pide?
Todos nuestros acogidos nos dicen: – “tanto trabajar, ¿para qué?- y es verdad, pero nos damos cuenta cuando ya no hay vuelta atrás.
Sin embargo, vemos dos mensajes de esperanza en el evangelio:
Primero. Estamos a tiempo de echar el freno y mirar bien qué es lo importante que queremos cultivar en nuestra vida.
Segundo. Que Dios nos quiere igual si, aunque sea el final de nuestra vida, nos damos cuenta de que el amor de Dios y a los hombres es lo más importante.