PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Jesús decía: “A quien me ame, me manifestaré”. Es simple, pero es así. Antes de todo lo que hagamos, preguntémonos si eso ayuda a buscar la plena dignidad de las personas. También, cuando escuchemos algo que no favorece esa búsqueda, que tal si no nos lo callamos y damos nuestra opinión. Qué cobardes somos a veces. Y las dejamos pasar una tras otra. ¿Sabéis que el hecho de callar no deja de ser una negación al propio Jesús? (lo mismo que hizo Pedro cuando le preguntaban por Jesús). El P. Claret, en sus oraciones, pedía al Señor sabiduría, pero no para discernir las cosas en privado y ser un sabio encerrado en su despacho. Él la pedía para darla a los demás. Todo lo que no fluye, se contamina. No guardes lo que gratis se te ha dado, lo que te ha hecho descubrir tu vida de fé. Que sintamos dentro ese deseo de decir “No me puedo callar”, por que , ¡es tan grande lo que el Señor nos ha revelado!, que necesita “ser gritado desde los tejados”. La otra semana, tuvimos que asistir, como monitores a un curso de novios. Siempre se nos hace cuesta arriba, hay que releerse el tema, intentar hacerlo lo más ameno posible, pasar la vergüenza ante un público “poco entregado”…
Os aseguramos que, al final, recibimos más de lo que damos, y no precisamente de los asistentes, que los pobres casi ni abren la boca, sino que nuestro mensaje nos hace revisarnos a nosotros mismos. Por tanto, hacer fluir lo que tenemos dentro, eso hará de altavoz para nuestra vida y además ayudaremos en la construcción del Reino. Estemos convencidos de que tenemos la Verdad revelada.


Publicado

en

por

Etiquetas: