matrimonio con dos hijos, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Si la luz de Cristo brilla sobre nosotros, nuestras vidas no pueden permanecer iguales: tenemos que cambiar el centro sobre el que giran nuestras alegrías y esperanzas, agobios y tristezas. ¿Qué cosas nos llenan nuestro corazón y cuáles nos preocupan? ¿Qué esperanzas nos mueven y qué ocupa nuestros esfuerzos?
Jesús nos llama a cada uno de nosotros por nuestro nombre y nos convoca a una nueva evangelización, en nuestro caso anunciar el Reino desde la familia y el trabajo.