(matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
Que escándalo entre los seguidores de Jesús, incluso para sus apóstoles. La persona que ellos aceptaban como el Mesías, que se suponía había de ser alguien superior, sin mancha, puesto en la fila de los pecadores y sometido, por Juan, a un bautizo de penitencia.
Señor, además de darnos ejemplo de humildad, te hiciste solidario con los pecadores; Tú aceptas la misión de salvarnos cargando con nuestros pecados. Ante la extrañeza de Juan el Bautista Tú le respondes “Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere”. Nos dejas bien claro que debemos cumplir aquello que Dios nos pide, que para Ti era el camino de la Cruz. Difícil misión aceptaste, pero tenías que indicarnos el camino.
Que complicado es, para nosotros, llevar a la práctica todas tus enseñanzas. Muchas veces actuamos con prácticas externas, pero sin conversión. Nos comprometemos con las personas más agradables, ricas o inteligentes, ignorando, cuando no rechazando, a los mas insignificantes y necesitados, porque nos resulta agradable y placentero. Ayúdanos, Señor, en nuestra lucha por seguirte, porque solos desfallecemos y tiramos bastante fácilmente la toalla.
Señor, te pedimos, igualmente, ayuda para nuestros nietos. Anímanos a todos los abuelos para que, diariamente, te pidamos protección para ellos. No los dejes de Tu mano, que te escuchen y te sientan junto a ellos y hazlos dóciles a tu voluntad.