Desde la Playa
(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)
Cuando los días no son como quisiéramos, cuando la rutina nos puede, cuando nos agobia el detalle más mínimo, cuando la puerta se hace estrecha, estrechísima, nos damos cuenta de lo difícil que es mantener todo aquello que creemos, y es que el camino no es fácil, pero es frecuente que nos quedemos atascados en los pequeños problemas y sin embargo salgamos airosos de los envites grandes de la vida.
La puerta estrecha, sin duda, está en nuestra vida diaria (incluso en vacaciones), es curioso comprobar cómo nos venimos abajo por nimiedades, cómo nos supera cualquier contradicción, como nos enfadamos por nada, cómo, en definitiva nos convertimos en los primeros de nuestras vidas y nos ponemos en primer lugar de nuestra existencia.
Seamos últimos y entraremos sin dificultad por cualquier puerta. Sepamos dar a nuestra vida diaria la alegría necesaria para afrontar las pequeñas dificultades que nos impiden ser mejores. Espero cumplir con este deseo y afrontar esta última semana de vacaciones de otra manera, ya que me he puesto primero en muchas ocasiones y la puerta casi me la cierran. Un abrazo.