Cristiano en Verano

Desde la Playa

(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

Complicado se me hace comentar este evangelio, sobre todo desde esta perspectiva veraniega:
Esto es la revolución, el ir contracorriente, el sentirse distinto, es dejar huella de tu paso, quemar los rastrojos de la sociedad, no callar ante nada, vivir de otra manera, es mirar con otros ojos, poner los puntos sobre las “ies”, es ponerse manos a la obra, levantarse del sillón, es confiar plenamente, no caer en la desidia, es posicionarse de un lado, no ser tibio ante nada, es ser coherente, honesto, decidido; es no tener miedo, y en definitiva, es ser seguidor de Jesús en un mundo que sigue al dinero.

Pero este evangelio, para mi experiencia, tiene una clave, y es que como siempre hay que empezar con los que están cerca, con tu familia; siempre recuerdo aquella frase ¿cómo puedes no amar a tu hermano al que ves y amar a dios al que no ves? Nuestra familia, nuestra pequeña comunidad, nuestra sociedad incipiente, con ella tenemos que empezar y en ella tenemos que construir. Este verano de sol, playa y descanso, espero que nos sirva para ser claros en nuestra familia, decir quiénes somos, por dónde queremos andar y el camino que entendemos debemos recorrer. Feliz verano!!!!


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