(hombre, casado, trabaja, con tres hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor, como José, que confíe en tu Palabra,
que escuche a tu Espíritu.
Como María, que me abandone a tu voluntad,
que persevere en la esperanza y la fe,
que me entregue a vivir en el Amor.
Padre, que no tema tus mandatos,
que siga tus designios,
que descubra tu presencia en lo pequeño,
en lo profundo, en lo sencillo, en lo discreto…
Que me empape, la grandeza de tu amor,
que rebose en mí, la fuerza de tu mensaje,
que mi vida sea testimonio de tu presencia.
Dios-con-nosotros, Dios-conmigo, Dios en mí,
por obra y gracia de tu Espíritu…
Que mi rutina diaria, mi quehacer cotidiano,
mi día a día, sea la pequeña cuna, el humilde portal,
donde nazcan por tu obra, por la fe…
signos de los valores de tu Reino…
Que tu estrella ilumine mis pasos,
que el rostro de María, alivie mis temores,
que la templanza y confianza de José disipen mis dudas,
y que la pequeñez del niño se haga grande desde mi vida.
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
¡Qué Grande es lo que ya se avecina!:
¡Todo un Dios, hecho Niño, llega ya al mundo
para quedarse siempre con nosotros!
¡Señor, Dios nuestro, Gracias por venir a salvarnos!
¡Gracias por la Virgen María, Madre de la Salvación!
Tú, Señor, que vienes ya hacia nosotros, te pedimos
que sepamos confiar en Ti y que sepamos transmitir a otros
la Salvación que Tú nos traes, para que pueda llegar a todos.
Te pedimos, Señor, que nos ayudes a renunciar a todo aquello
que nos impida que Tú, Señor, nazcas esta Navidad
en nuestro corazón para llenarnos de Tu Amor y Ternura.
Cuando miramos a nuestro alrededor vemos consumo, poder,
y navidades llenas de cosas, pero vacías de tu Espíritu, Señor.
Llénanos Tú, Dios nuestro, de tu Espíritu para mejorar la sociedad,
y preparar tu Venida con perdón, compromiso, solidaridad y amor.
Ayúdanos, Señor, a ser instrumentos tuyos en medio del mundo
para extender por todas partes tu Reino de Salvación,
y también, entre nuestra sociedad, familiares y amigos.
Guíanos, Señor y Dios nuestro, para ponernos bajo el amparo
de la Virgen María, Nuestra Madre, durante estos días y siempre,
para que Ella nos enseñe y nos ayude a recibirte en nuestro corazón
y así comprometernos, igual que Ella, en Tu Misterio de Salvación.
Ten Misericordia de nosotros y haz Tú que sepamos acogerte a Ti,
Dios nuestro, igual que la Virgen María, ¡Toda Corazón y Madre!,
con esperanza, con amor de madre y con fe en tu Plan de Salvación.
¡Ven Pronto, Señor, y llénanos de tu Amor! Amén.