(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
“Por los frutos os conocerán”. Si Jesús habita en nuestra vidas se notará en las acciones que enumera Jesús. Así de sencillo. Si nuestra manera de vivir la economía y nuestra participación en la sociedad hace que los excluidos sean escuchados, que puedan defender sus derechos, que tengan oportunidades, que puedan conseguir una vida más plena… entonces somos parte de la respuesta que Jesús dio y espera de nosotros. Sino es así, quizás tengan que esperar a otras personas se tomen más en serio el mensaje de Jesús. Es misión de los cristianos trabajar desde nuestro ámbito profesional, publico y privado por unas relaciones económicas y sociales al servicio de las personas más empobrecidas, no de las más enriquecidas, como está pasando en este tiempo que nos está tocando vivir. Una sociedad donde los bienes se acumulan para pocos y se exprime a los últimos no responde al destino universal de los bienes que la tradición eclesial nos enseña. La opción de la austeridad, que genera recursos para los últimos y libertad para el que la vive, se torna cada día más necesaria.