DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Gritar en el desierto. ¿Cuántas veces nos hemos sentido así? Hablando para nadie. Dando testimonio para quienes no ven, ni quieren ver. Tratando de vivir a contracorriente cuando el río del mundo va cada vez más rápido y en sentido contrario. Pero, pese a todo, seguimos bregando, insistimos una, otra y cientos de veces más, hasta que sea necesario y más todavía. No somos super-hombres ni super-mujeres, en ocasiones nos hundimos también, nos sentimos desbordados, sin embargo, vamos preparando el camino, porque a cada paso que damos, más cerca está Dios de nosotros. Que no se inquiete nuestro lastimado corazón, quien espera en el Señor nunca será defraudado.


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