(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
El otro día nuestros hijos estaban entretenidos con un juego de pistas, y no daban con la solución. En eso otro hermano llegó, se puso a hacer lo mismo y resolvió el enigma.
Al mirar con otros ojos se descubren cosas distintas. Al ponernos a su altura nosotros descubrimos, o redescubrimos, lo que ven, y nos damos cuenta de que las cosas son mucho más sencillas para ellos.
En una sociedad consumista como la que nos ha tocado, es muy fácil pedir y pedir. Nosotros intentamos que valoren aquello que piden, y discriminen si es importante o no.
Intentamos también explicarles que ese “Padrenuestro” que recitan de carrerilla nos lo enseñó Jesús, y que tan sólo la primera palabra, “Padre”, es el inicio de una oración y una razón para ser felices.
Al mirar con otros ojos se descubren cosas distintas. Al ponernos a su altura nosotros descubrimos, o redescubrimos, lo que ven, y nos damos cuenta de que las cosas son mucho más sencillas para ellos.
En una sociedad consumista como la que nos ha tocado, es muy fácil pedir y pedir. Nosotros intentamos que valoren aquello que piden, y discriminen si es importante o no.
Intentamos también explicarles que ese “Padrenuestro” que recitan de carrerilla nos lo enseñó Jesús, y que tan sólo la primera palabra, “Padre”, es el inicio de una oración y una razón para ser felices.