(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor y Dios nuestro, hoy comenzamos el Adviento
y Tú nos invitas a estar en alerta y a esperarte,
para descubrir que nuestra salvación está ya más cerca.
¡Ven Señor, Dios nuestro, y no tardes en llegar!
Deseamos encontrarnos contigo
y disfrutar de tu Presencia y cercanía.
Tú quieres que estemos preparados para tu Venida,
y nos pides estar con el corazón atentos a tu llegada,
a través de la oración y escuchando tu Palabra.
Tu Venida nos llena de esperanza y alegría
porque deseamos ser herramientas puestas en tus manos
para ser capaces de transformar el mal en bien,
en nuestro mundo y en nuestros ambientes,
con todas las personas que nos rodean
y que comparten con nosotros la vida que Tú nos das.
Tú, Dios nuestro, que eres Bondadoso,
no nos dejes permanecer pasivos ante el dolor o sufrimiento,
ni ante la realidad que nos envuelve a diario,
pues como seguidores tuyos, queremos trabajar
para que este mundo sea más justo y solidario.
Tú, Dios nuestro, que eres Maestro del Amor y Misericordia,
ayúdanos a ser buenos y eficaces instrumentos tuyos
para llevar a todos tu amor, paz y consuelo en este mundo.
Amén.