(matrimonio, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
La mejor manera de ponernos al dia, de estar alerta, es ponernos a amar en el momento presente. Hay veces que nos gustaría
estar haciendo alguna otra cosa, quizás sea buena, pero no lo más oportuno, urgente y eficaz. Esa disposición de estar atento a lo más necesario, nos va a dar ese sexto sentido para percibir las necesidades de cambio en nuestra vida. La paradoja del amor a Dios y por ende al hermano, hace que nos revierta ese amor multiplicado por 100. Uno se acerca más a Dios cuanto más se da al otro. A veces decimos: no logro comunicarme con Dios en mis oraciones, en mis meditaciones… ¡ojo¡ Eso es una luz de alarma: seguro que no estoy amando lo necesario. Y sobre todo, aprovechemos los momentos de dolor para, a pesar de eso, darlo todo por el otro. Será entonces cuando más cerca nos sentiremos de Dios. Y ya no nos darán miedo estas lecturas apocalípticas ni nos crearán desazón.