(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Nuestras persecuciones y encarcelamientos son escasos. ¿Será por eso que somos un tipo de cristianos mediocres…? Os invitamos a comenzar en esta semana con pequeñas cosas. Este mecanismo siempre funciona (quien es fiel en lo poco, también lo será en lo mucho). Hay muchas ocasiones en las que nuestra postura ante las cosas no debería ser ambigua o, aún peor, que nuestra postura, por inercia, se deje llevar por la del mundo. Y precisamente, es en el ámbito familiar o en el más íntimo, de nuestros amigos y conocidos, donde más nos cuesta opinar o actuar de un modo más radical similar al mensaje del evangelio. Le tenemos pavor a que nos tachen de beatos o curicas, por el hecho de querer ir contracorriente.
Jesús quiere personas con criterio, íntegras, que sean iguales en un retiro espiritual, en un almuerzo o en un partido de futbol. No nos dé miedo que conozcan nuestra postura y la mejor manera de ratificar nuestros criterios es ponernos manos a la obra sirviendo a los demás. De esa manera, ¡los tumbamos del tirón¡. Si alguna vez no tenemos respuestas para rebatir, no importa , digamos ” No estoy de acuerdo” y basta. Amando, el Señor ya nos irá dando la sabiduría para defendernos. Entonces, vivamos así sobre todo en casa. Sentiremos una pequeña persecución por parte de nuestra madre, padre, hermano…y contestemos con la palabra y sobre todo sirviendo.