(mujer, casada, una hija, trabaja, cantaautora, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
Es necesario que aprendamos a orar como el publicano y dejemos de ser tan “fariseos”, porque muchas veces nos comportamos como si tuviéramos un máster en religión y práctica sacramental y siendo sinceros son ritos vacíos. Seguimos sin ver a Jesús en el pobre y en el que no cree en Dios… y Dios justifica a los humildes y no a los resabidos.
Algo así, escucharemos en esta divertida canción, con ritmo entre griego y judío. El Fariseo y el publicano.