(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
De primeras nos viene a la cabeza aquello de que “De buen nacidos es ser agradecidos”. No entendemos cómo después de un bien hecho, sólo uno fue a dar las gracias. Sin embargo, el evangelista nos quiere hacer caer en la cuenta de algo más profundo, del encuentro con Jesús. ¿A qué llamamos encuentro con Jesús? A la mayoría ,no nos han curado de una parálisis física o un milagro tan palpable. Pero seguro que en nuestra vida, hemos sentido esa mano de Jesús que nos ha hecho salir de una situación difícil, nos ha ayudado en un momento de gran oscuridad, nos ha reforzado en un momento de debilidad… Y en definitiva, nos ayuda cada día a “tirar pa´ lante”.
Preguntémonos entonces cual es nuestra respuesta a eso que tan bueno ha hecho Jesús con nosotros. Pueden ocurrir varias cosas:
1.- Que nos acordemos de “Santa Bárbara sólo cuando truena”: si lo necesitamos, nos acercamos a Él.
2.- Que si las cosas han salido como queríamos, que nos surja una acción de gracias, pero que luego se nos olvide.
3.- Que valoremos realmente ese encuentro con Él y queramos permanecer en Él. En esta sección, intentamos orientar a hacer cosas concretas, cosas que reflejen eso de “A Dios orando y con el mazo dando”. Para esta semana, vamos a concretar en algo distinto: cómo puedo decir “te quiero Señor”, y no asisto a misa los Domingos. Es el momento de dar gracias por toda la semana, de compartir la eucaristía. Cómo no soy capaz de dedicarle al menos 5 minutos de oración. Acerquémonos a las cosas del Padre, a lo que nos lleva a Él, en nuestras comunidades, parroquias, en la música que nos hable de Él… ¡Valoremos ese encuentro y cuidémoslo!