(mujer, casada, con cuatro hijos, voluntaria de Cáritas)
Puedo ver reflejadas en este evangelio, a las personas necesitadas, pues he podido comprobar cómo agudizan su ingenio para seguir adelante y sobrevivir.
Me pregunto entonces, si no podríamos aprender de ellas, a la hora de administrar los bienes que se nos han dado, para la construcción del Reino de Dios en este mundo.
De este modo daríamos testimonio visible y renovado de nuestra fe en los ámbitos en que nos movemos.
Con este evangelio, Jesús nos sigue interpelando, en este momento, a que seamos astutos, valientes y que no nos instalemos en nuestras comodidades y bienestar.
Son muchas las personas cercanas a nosotros,que sufren y Dios nos llama a descubrirlo en ellas. Este mundo necesita hijos de la luz que brillen por sus obras, y sus buenas
artes en medio de tanta desesperanza y oscuridad y así el Reino llegue a todos los hombres.