DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

Todas las madres deseamos lo mejor para nuestros hijos. Y estoy segura que a nosotras también nos gustaría que se sentaran a la derecha y a la izquierda de Jesús. Él nos propone vivir nuestra vida en clave de servicio. Servir es ofrecer al abuelo tardes de diálogo y compañía aunque me quede sin salir con los amigos; dar cariño cuando reprendo a los niños si están haciendo algo que no deben; dedicar tiempo en familia para estar y hablar con Dios; repartir alegría y sonrisas al saludar y dar los buenos días; entregar parte de nuestro sueldo y los niños de sus huchas para las necesidades de nuestros hermanos, estar dispuestos y atentos para aquello en lo que se nos necesite; trabajar desde nuestra realidad por un mundo más justo para todos; acompañar en las pérdidas… Con pequeños gestos podemos ir aprendiendo a servir, a amar como Jesús.


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