(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
El estilo de la misión a la que nos envía Jesús es claro: se realiza desde la pobreza y el desprendimiento y por tanto hemos de liberarnos de todo lo que nos ata y no nos permite caminar; es preciso que no nos detengamos en lo superfluo, sino atendamos a lo fundamental.
Es misión de todos anunciar que el Reinado de Dios ya está aquí. Si vivimos una intimidad con él todo se llena de alegría a pesar de las dificultades y somos capaces de alejar de nosotros y transformar los demonios de este mundo.
Es fundamental en estas horas de mucha necesidad social, saber que si somos enviados por Jesús tendremos éxito, no por nuestros méritos, sino por ser barro en manos del alfarero que se deja moldear.