(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor, Dios nuestro, te damos Gracias por tu cercanía
y porque nos permites ser discípulos tuyos.
Tú, Señor, que eres el Mesías de Dios,
te pedimos a Ti que nos ayudes a poner nuestra vida
al servicio de los hermanos que nos necesiten
y a transmitir tu Evangelio por amor a los demás,
como Tú nos enseñas a hacer cada día.
¡Gracias Señor, Dios nuestro, porque
Tú eres nuestra Luz y nuestra Esperanza!
Gracias porque Tú eres el único que nos consuela
cuando tenemos que cargar nuestra cruz cotidiana
en medio de nuestra sociedad y en nuestra vida diaria
para seguirte cada día siendo fieles testigos tuyos,
y haciendo el bien por donde vayamos.
Señor, aunque nos asuste el sufrimiento y temamos al dolor
y a algunas situaciones cotidianas que nos quitan la vida,
tu inmenso Amor siempre nos llena de Vida
y Tú eres la Fuerza de nuestra debilidad,
porque Tú derrochas tu Misericordia con nosotros.
Te pedimos, Señor, que le des tu fortaleza
a todas las personas que más estén sufriendo ahora,
y que a nosotros nos concedas la capacidad
de poder consolar el dolor de los demás,
para así ser instrumentos tuyos que transmitan
tu Presencia y Ternura en nuestro mundo. Amén.