(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Los pobres apóstoles lo tuvieron que pasar mal en esa situación, con tan poca comida y tanta gente, y para colmo Jesús ni se altera ni les da una solución. Sigue pensando en dar de comer a toda esa gente y no manda a nadie a por más comida. Si yo hubiera sido apóstol me hubiera cabreado, o quizás me hubiera puesto muy nervioso. Como me ocurre ahora cuando me encuentro agobiado de trabajo, con fechas de entrega y sin tiempo para nada, y parece que lo que se multiplica es el trabajo y no la capacidad para terminarlo. En esos momentos es importante no perder el norte y que Jesús ayude a estar centrado, haciendo las cosas bien y siendo consciente de que todo tiene su límite. Además en muchos de estos momentos puedo ver cómo hay una aparente salida, pero supongo que muchas veces no es mi idea de cómo afrontar la carga de trabajo y no la tengo en cuenta, es como si en la situación del Evangelio pensara que la única solución es que Jesús me mande a comprar más comida.
DESDE EL TRABAJO
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