(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Tenemos la promesa de Jesús: nos envia su Espíritu para que actualicemos nuestro compromiso y sepamos discernir qué actuaciones en el ámbito económico harán de este mundo el Reino que Él empezó. Atentos a la palabra y los signos de los tiempos el Paráclito nos hará comprender cúal debe ser la actualización de su mensaje hoy día. Esas concrecciones económicas vendrán presididas por la centralidad de la persona, su realización y liberación personal. La economía es una herramienta que nos damos los seres humanos para vivir más dignamente. Si, en nombre de sus leyes, se produce más sufrimiento, simplemente no es economía, es una estructura de injusticias.
DESDE LA ECONOMÃA GLOBALIZADA
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