(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Durante estos domingos de Pascua, en la misa de familia de nuestra parroquia han ido repartiendo semillas de cereales y legumbres, que simbolizaban los dones del Espíritu, y que los niños plantaban en una maceta para finalmente llevarlas el domingo de Pentecostés.
Las semillas han cumplido su misión. Como dones del Espíritu Santo, unas han salido rápidamente y otras han tardado más en brotar; unas se han enredado y otras se han podrido al tiempo; algunas siguen creciendo y gozan de “buena salud”.
Así es con la diversidad de dones, con unos nos esforzaremos, otros apenas crecerán, y otros, si dejamos actuar al Espíritu Santo, brotarán, crecerán y darán fruto.
Las semillas han cumplido su misión. Como dones del Espíritu Santo, unas han salido rápidamente y otras han tardado más en brotar; unas se han enredado y otras se han podrido al tiempo; algunas siguen creciendo y gozan de “buena salud”.
Así es con la diversidad de dones, con unos nos esforzaremos, otros apenas crecerán, y otros, si dejamos actuar al Espíritu Santo, brotarán, crecerán y darán fruto.
Y esto los niños de forma gráfica lo entienden muy bien.