DESDE LA ECONOMÍA GLOBALIZADA

(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

En muchas ocasiones los cristianos estamos “llenos de miedo” y desesperanzados por tanta miseria e injusticia en el mundo. Sin embargo Jesús irrumpe en nosotros y nos envia provistos de su Espíritu. Es así como todo en Él se hace nuevo: La economía ya no tendrá un fin lucrativo, su fin será la transformación social.
Todos los involucrados en alguna actividad económica (trabajadores, ahorradores, consumidores, clientes, proveedores, socios, empresarios…) tendrán su mirada fija en la rentabilidad social y no en la económica (que sólo es un medio)

Las relaciones entre ellos serán, por tanto, de cooperación y nunca de competitividad.
Estas son las obras que ya están siendo realizadas por el Espíritu: ¿nos mueve también a nosotros ese Espíritu?


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