(hombre, casado, dos hijas, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
¡Vaya paciencia la del viñador! Yo seguro que ya habría dejado la higuera por imposible, de hecho tengo varias plantas secas en mi balcón que abandoné hace tiempo.
En el sector en el que trabajo se repiten los mismos problemas proyecto tras proyecto, mes tras mes, año tras año, cliente tras cliente. Se han buscado soluciones, métodos, estrategias… pero yo no he visto mejora al respecto.
Hace poco me enteré de que uno de los trabajadores más humano y emprendedor de la empresa está entusiasmado con una nueva metodología que trata de solucionar los problemas aludidos; lo que me ha sorprendido es que es un hombre que lleva ya bastantes años trabajando en lo mismo y harto de probar y buscar soluciones que acaban en la papelera. Me llama la atención su motivación y paciencia. Como la del viñador.