DESDE EL TERCER MUNDO

(matrimonio con dos hijos, voluntario de ONG en país musulmán, trabaja en la misión, pertenece a comunidad cristiana)
El creyente debe de tener una actitud crítica constante ante su vida y el mundo que nos acoge. Cuestionarse si todo lo que hacemos está bajo la mirada de Dios, qué nace de nuestra oración, a qué nos mueve, si la relación con los hermanos es gratuita, si hacemos fraternidad… Ponerlo todo en duda nos ayuda a no perder el norte, a discernir nuestras decisiones y poder conseguir ser más auténticos como Jesús. Estemos atentos en este tiempo de cuaresma, a los signos por los que se nos revela Dios, al igual que hizo con los apóstoles, para que no nos acomodemos en la mediocridad y sigamos trabajando y luchando por un mundo más justo, “tocando tierra”, siempre cercanos con la gente para y con la que trabajamos compartiendo la vida y la misión.


Publicado

en

por

Etiquetas: