(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Padre mío, ahora me invitas a encontrarme Contigo,
a contemplar tu culmen de salvación,
a valorar tu entrega generosa, sin límites,
a descubrir tu sufrimiento de hombre puesto en manos de Dios…
Ahora, Padre, te pido yo silencio para sentirte,
fuerza para la oración,
humildad para apreciar tu misericordia,
fe para perseverar a tu lado…
Señor, que el mensaje de Jesús viva en mí,
Que su testimonio de confianza y de amor hacia Ti,
ilumine mis pasos inseguros…
Como Jesús, Contigo a nada he de temer,
Contigo sabré discernir el Sí y el No,
superaré las dificultades a tu lado,
ni la duda, ni el miedo… atenazarán mis actos,
porque en Ti podré encontrar la paz, la serenidad y el impulso.
Acompaña mi senda, Padre, para avanzar hacia el horizonte que dibujaste para mí,
sin que el dolor me paralice, desde tu Amor que me sostiene…
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor Dios, te pedimos que tu Espíritu oriente nuestras vidas
y que nos aleje de las tentaciones que cada día se nos presentan.
Que la Fuerza de tu Espíritu nos guíe hasta Ti
y nos ayude a encontrar tu Voluntad para cumplirla, siéndote fieles,
y superando las tentaciones que intentan apartarnos de Ti
y de la misión a la que Tú nos envías cada día en medio del mundo.
Que tu Palabra de Vida sea la que alimente y purifique nuestro corazón
durante estos días de Cuaresma que ahora comenzamos,
y que Ella sea nuestro escudo para protegernos del mal que nos rodea.
Que la Oración nos ayude a encontrarnos y comunicarnos contigo,
para alabarte y adorarte sólo a Ti, Señor Dios nuestro.
Ayúdanos tú Señor, que ere Padre Bueno y Misericordioso,
para que el afán de poder y de dinero que nos ofrece a diario nuestra sociedad
no nos ciegue ni nos impida ver que sólo Tú eres nuestra Luz y Salvación.
Que la confianza en Ti, Señor, y la fe que Tú nos regalas cada día
nos defiendan de todo mal ante nuestra fragilidad y debilidad.
Te pedimos a Ti Señor, Dios Padre Bueno, y Todo Misericordia,
que aumentes nuestra fe durante este tiempo de Cuaresma,
y que no nos dejes caer en el tentación de utilizarte para nuestro propio interés
en vez de buscar Tu Voluntad y el Bien común que Tú deseas,
ni nos dejes caer en la tentación del afán de dinero, prestigio, éxito y poder. Amén