(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Quizás de las cosas más importantes de las charlas prebautismales cuando hemos bautizado a nuestros hijos, y que uno recuerda como de las más trascendentes, es que por medio de él y al hacernos cristianos cada uno puede ser como Jesús: profeta, sacerdote y rey. Somos profetas cuando hablamos a la familia, a los amigos, a los vecinos, a los desconocidos, por medio de nuestra forma de ser y de actuar, de Dios. Somos sacerdotes cuando hacemos oración por los demás y los tenemos presentes, cuando hablamos a Dios de nuestros semejantes. Posiblemente ser reyes como Jesús nos cueste más a nosotros y a nuestros hijos. Podemos ser reyes siendo humildes, estando siempre pendientes de lo que pueda necesitar el que tenga al lado, sanando heridas que abiertas e intentando no abrir ninguna, siendo desprendidos y generosos. Si estamos atentos veremos que cada día se nos ofrecen muchas oportunidades para practicar nuestro propio bautismo.