(matrimonio, jubilados, siete nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
San Juan nos habla de que los discípulos han creído en la verdad de las palabras de Jesús y tendrán que dar testimonio de esa verdad. Al hacerlo deberán denunciar toda mentira e injusticia. El mundo los odiará y los perseguirá por ello. El discípulo de Cristo molesta. A pesar de todo, una cosa es cierta: la tribulación de los discípulos por el odio del mundo, puede y debe ser vivida en un clima de paz interior. Nadie logrará arrebatarles la inmensa alegría y satisfacción de pertenecer a Cristo. Está claro. Se puede ser dichoso en medio del llanto y la persecución.
Señor: anuncias tu partida y prometes enviar tu Espíritu, el Defensor, el que nos ilumina el camino hacia Ti.
Te pedimos para nuestros nietos, que tu Espíritu les aclare las ideas y los lleve de la mano para que sean fieles a tus mandamientos, sobre todos al del amor fraterno, y tanto ellos, como nuestros hijos y nosotros, nos mantengamos en tu paz y la capacidad permanente de amar.
Señor: anuncias tu partida y prometes enviar tu Espíritu, el Defensor, el que nos ilumina el camino hacia Ti.
Te pedimos para nuestros nietos, que tu Espíritu les aclare las ideas y los lleve de la mano para que sean fieles a tus mandamientos, sobre todos al del amor fraterno, y tanto ellos, como nuestros hijos y nosotros, nos mantengamos en tu paz y la capacidad permanente de amar.